La patada testicular como símbolo nacional

por lamanoamiga

Adivinos, chamanes, lectores de cartas y brujitas coinciden en que Perú le ganará a Ecuador. Afirman que Atahualpa nació en Quito, pero que se nacionalizó Perú y que eso debe significar algo. Hemos escupido ron a la foto de los delanteros ecuatorianos, hemos picado alfileres al muñeco voodoo de sus entrenadores, hemos hecho brujería a todos sus arqueros y siempre nos ganan.

El problema es que si hablamos de 4-4-2, de ataque por las bandas, de la permuta, la temporización y la marca zonal, el partido estará perdido desde el desayuno. La ciencia y el esoterismo están a su favor. Si pretendemos la victoria es momento de recuperar nuestra identidad pelotera, de aplicar las lecciones que nos enseñó el barrio y los amigos, de tener en cuenta tanta sabiduría acumulada en los inumerables Mundialitos del Porvenir. Más precisamente, es momento de convertir la patada testicular en símbolo patrio, de poner la paralítica a la altura del pabellón nacional y el envenenamiento del bidón rival como gesto heróico.

El fútbol es para vivos, reza la más baja expresión de sabiduría popular. Gracias don Sergio Markarián, pero la pizarra, el video, al estadística y el estudio ya demostraron ser armas poco eficacez. Para un país que se encuentra penúltimo en el ranking de desarrollo educativo en América, el conocimiento científico se revela inútil. La vida nos ha metido el dedo muchas veces. Es hora de que nosotros se lo metamos a los ecuatorianos en cada córner. Por que el Arriba Perú sin el Carajo no tiene sentido.

* N. de la R.

Si las medidas propuestas en este post no funcionan, recomendamos culpar a Burga de cualquier resultado menor al empate.

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