A veces me siento como el fútbol peruano y sufro

A veces me siento como el fútbol peruano, porque juego como nunca pero el desamor llega como siempre, en el último minuto. Y me quedo con cara de autogol contemplando el inevitable y triste colofón.

A veces me siento como el fútbol peruano porque tengo ínfulas de Lionel Messi, pero todos saben que en mi mejor día apenas alcanzo a parecerme a ‘Periquito’ Chiroque.

A veces me siento como el fútbol peruano porque siempre gasto más de lo que tengo, porque siempre gasto mal, porque siempre me arrepiento de lo que gasté, pero vuelvo a gastar igualito y pensando “mañana me nivelo”, sin nivelarme nunca.

A veces me siento como el fútbol peruano porque reúno todos los vicios, porque soy haragán, indisciplinado, soberbio y creo merecer más de lo que tengo, sin haber hecho nada para torcer el destino. Y me frustro y reniego y me frustro doblemente.

A veces me siento como el fútbol peruano porque estoy cansado de perder, en el fútbol, en la vida, en el amor, pero nada hago para cambiar. Solo lamentarme de ese milenario autogol en el último minuto.