Vení y cogéme el choripán

por lamanoamiga

Una perversa conspiración se ha desatado en nuestra contra y no lo vamos a permitir. Envenenado el ceviche nocturno de Jefferson Farfán, los uruguayos creen que nos han sacado ventaja. Por suerte, el presidente Humala (siempre atento y de rápida reacción ante cada dificultad) ya ordenó una acción de contraespionaje para devolver el golpe.

A estas horas, un lote de choripanes ha sido desembarcado en la concentración de Uruguay, con el fin de emparejar las cosas. Una vez que Diego Forlán haya degustado el popular embutido parrillero, sufrirá infernales reacciones digestivas como las que padece hoy la pobre ‘Foquita’. La dignidad del pueblo peruano no quedará mancillada. Si nos ganan, que les cueste.

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